• Paseo guiado por los lagos de Ixelles



  • Nuestra excursión comenzó con una breve explicación sobre la historia de Ixelles que nos ofreció nuestra simpática guía Catherine Mollet. Catherine nos contó que los estanques de Ixelles son una formación natural en el curso del río Maelbeek a través de Bruselas, cuyo cauce ha quedado cubierto por la ciudad. Los estanques eran la causa de graves problemas de higiene. Por esa razón, la mayoría de ellos fueron desecados durante el siglo XVIII. Debido a las inclemencias del tiempo y el terreno movedizo, la acción llevó más de cien años. También aprendimos de dónde viene el nombre de Ixelles. Ixelles significa «el barrio al lado de los alisos», de ahí la imagen de este árbol en su blasón. A continuación, nuestra guía nos recordó que el Art Nouveau, con sus características líneas sinuosas, fue iniciado en 1893 por Víctor Horta mientras que el Art Déco, un estilo mucho más sobrio y geométrico, con detalles decorativos mínimos, fue una evolución a partir de 1918 que se extendió durante el periodo de entre guerras.


  • El recorrido partió de la Iglesia de la Santa Cruz, construida a mediados del siglo XIX en estilo neogótico. Su fachada principal fue sustituida por la actual, de líneas simples y rectas, en estilo Art Déco. En el interior pudimos comprobar que los confesionarios también se renovaron en este mismo estilo. No podíamos dejar la plaza Flagey, construida en los años 30 tras la desecación del último gran estanque, sin fijarnos en el célebre edificio diseñado por Joseph Diongre en 1930. Por supuesto, se trata de la casa de la Radio de Bélgica, que muchos llaman el transatlántico, debido a su silueta alargada y su torre en forma de chimenea de navío, rematada por la antena de televisión, una de las primeras que se construyeron en Europa. Desde allí salimos a pie para descubrir los tesoros del Art Nouveau y el Art Déco que se conservan alrededor de los estanques de Ixelles y las calles adyacentes, principalmente obras de los arquitectos Ernest Delune y Ernest Blerot. En aquellos años, la gente pudiente, en su mayor parte artistas y ricos comerciantes, se instalaron en esta parte de la ciudad que bordea la avenida Louise, donde vivía la alta sociedad, y encargaron a estos arquitectos la construcción de sus nuevas casas siguiendo su propio estilo que pronto se puso muy de moda. En nuestro recorrido analizamos unas diez casas. Cada casa es diferente de las otras y, sin embargo, en todas ellas es posible reconocer la huella del arquitecto que las creó. Aprendimos así a distinguir los diversos elementos comunes que caracterizan el estilo Art Nouveau:
    • Ventanas con motivos florales (vidrieras) que dejan pasar la luz pero protegen el interior de las miradas indiscretas.
    • Ventanas de pequeños cuadros acristalados que imitan las puertas correderas japonesas.
    • Elementos de cerámica y mosaicos.
    • «Sgraffites» (esgrafiado): dibujos en color grabados en relieve encima de puertas y ventanas.
    • Presencia de ventanas tipo ojo de buey.
    • Bajorrelieves que reproducen una «línea de golpe de látigo»


  • Para terminar, vale la pena describir una de las casas. Se trata de la casa Art Nouveau creada por E. Delune, en 1902 y su cara trasera situada en la calle du Lac nº 6, concebida para albergar el taller de un artista. Fue una de las primeras que visitamos y, según Catherine, sin duda una de las más bellas. Es una pequeña fachada, muy linda y original. La composición de colores resulta por sí sola muy agradable, ya que el turquesa de la carpintería y el color de la piedra forman un bonito contraste. La fachada es totalmente asimétrica. Las ventanas presentan hermosos motivos florales en una composición de círculos y rectángulos. Lo más gracioso es que la escalera interior se distingue perfectamente desde fuera porque sus peldaños forman parte de la gran ventana izquierda con forma escalonada. En la parte superior, Delune construyó una magnífica galería cerrada de madera que ocupa prácticamente toda la longitud del último piso, con la intención de ofrecer el máximo de luz al taller de artista que albergó durante muchos años.

  • Al final de la visita, Catherine nos enseñó dos grandes bloques de apartamentos Art Déco que dominan la zona. En el periodo de entreguerras la vivienda individual se encareció muchísimo, y pocos se podían permitir ya el mantenimiento de una casa particular. Habitar un apartamento con todas las comodidades modernas de la época fue la solución para la gente que quería vivir en este barrio tan selecto pero ya no se podía permitir una casa. Surgieron así los nuevos edificios de moda, «Le Tonneau» de Stanislas Jasinski y Florian Collin y «La Cascade», diseñado por René Ajoux y conocido popularmente como «la salle des bains de Bruxelles», ya que su fachada está completamente recubierta de alicatado. Muchos de estos pisos enormes, de hasta 500 m2 de superficie, siguen siendo considerados hoy apartamentos de lujo.
  • Y aquí terminó nuestra visita del Art Nouveau y el Art Déco alrededor de los estanques de Ixelles. La lluvia que nos acompañó durante casi todo el trayecto no impidió que todos disfrutáramos de una mañana formidable.

  • Klara Vigalondo, Bruselas 6 de junio de 2017
    Fotos: Ana Mª Lorente